Asesorar para transformar
Observar procesos, comprender cómo se desarrollan y, a partir de allí, intervenir para contribuir a su mejora es una tarea interesante y desafiante. Asesorar no implica solamente aportar conocimientos o proponer cambios, sino también aprender a observar, escuchar, comprender contextos y reconocer qué necesita cada grupo, equipo o institución.
Asumir este rol supone prepararse para intervenir de manera fundamentada, pero también aceptar que asesorar no significa tener todas las respuestas. Muchas veces implica ayudar a construir mejores preguntas y caminos posibles. Desde esta perspectiva, progresar podría entenderse como aprender a observar mejor para intervenir mejor y, en consecuencia, ayudar mejor.
¿Qué significa realmente asesorar en el deporte?
Asesorar no necesariamente significa llegar con respuestas, sino ingresar a un sistema que ya posee formas de hacer, valores, normas y supuestos compartidos. Una institución deportiva tiene una historia, vínculos, jerarquías, costumbres y maneras de resolver problemas. Muchas de estas características no están escritas, pero se aprenden, reproducen y transmiten.
La investigación sobre cultura organizacional en el deporte señala que esta puede comprenderse a partir de prácticas, valores, normas y supuestos compartidos que influyen en el funcionamiento de las organizaciones (Maitland et al., 2015).
Por eso, quien asesora no llega a un espacio vacío. Llega a un lugar donde ya existe una manera de trabajar. De allí surge una condición fundamental: comprender antes de intentar transformar.
Conocer un deporte o una metodología puede ser necesario, pero no alcanza. Intervenir sobre un grupo requiere leer el contexto, comprender las relaciones, identificar qué se dice y qué se hace, y reconocer qué prácticas son conscientes y cuáles se reproducen simplemente porque “siempre se hicieron así”.
Esto resulta especialmente relevante porque modificar una conducta individual no necesariamente transforma una práctica sostenida colectivamente. Una revisión sobre la influencia de los entrenadores en las dinámicas de equipo muestra que sus comportamientos se relacionan con distintos procesos colectivos, aunque también señala la complejidad de estas relaciones (Hague et al., 2021).
La evidencia sobre cambio cultural en el deporte también invita a evitar soluciones universales. Una revisión sistemática reciente encontró un número todavía reducido de estudios sobre intervenciones intencionales de cambio cultural en organizaciones deportivas comunitarias y describió estos procesos como complejos, graduales y dependientes de las características de cada organización (Woodforde et al., 2026).
Por lo tanto, transformar una cultura deportiva requiere primero comprender qué sostiene sus prácticas y por qué esas prácticas tienen sentido dentro de esa organización.
¿Hasta dónde debería involucrarse un asesor?
El límite del asesoramiento no debería definirse únicamente por cuánto participa el asesor, sino por la función que cumple su participación.
Puede observar, hacer preguntas, aportar información, generar espacios de reflexión, ordenar problemas y proponer herramientas, pero sin reemplazar al grupo en sus decisiones. Si el asesor termina decidiendo por la institución, existe el riesgo de generar dependencia en lugar de desarrollar capacidad.
El propósito debería ser que la organización incorpore herramientas para comprenderse, tomar decisiones y revisar sus propias prácticas.
Esta idea encuentra un punto de contacto con la investigación sobre apoyo a la autonomía en el deporte. Una revisión sistemática y metaanálisis encontró asociaciones entre el apoyo a la autonomía por parte de entrenadores y diferentes indicadores vinculados con la motivación y el bienestar de los deportistas (Stebbings et al., 2022). Aunque estos resultados no pueden trasladarse directamente al asesoramiento institucional, ofrecen un marco útil para pensar el valor de promover participación, autonomía y capacidad de decisión.
Esto también exige poder moverse entre diferentes niveles de análisis: observar al individuo y al grupo, al grupo y a la organización, lo que las personas dicen y aquello que la institución realmente hace.
Muchas veces existe una distancia entre los valores declarados y las prácticas sostenidas. Una institución puede afirmar que valora el aprendizaje, el trabajo en equipo o el desarrollo de sus entrenadores, pero no generar condiciones concretas para que esos principios se expresen. El desafío del asesoramiento consiste entonces en ayudar a construir mayor coherencia entre aquello que se declara y aquello que efectivamente se hace.
Concepto fundamental: Cambiar sin negar lo que ya existe
Transformar una práctica no implica necesariamente demostrar que la anterior estaba equivocada. Una metodología puede haber sido adecuada para determinado contexto y necesitar revisión cuando cambian las personas, los objetivos, la información disponible o las demandas del entorno.
La cultura deportiva genera continuidad a través de tradiciones, rutinas y experiencias acumuladas, que pueden aportar identidad y estabilidad, pero también dificultar la incorporación de nuevas formas de trabajo. Woodforde et al. (2026) señalan precisamente que los procesos de cambio cultural están condicionados por las tradiciones, los recursos y las características particulares de cada organización, y que suelen desarrollarse de manera gradual y no lineal.
Por eso, antes de proponer una solución, quizás sea más importante preguntarse:
¿Qué hace que esta forma de trabajar tenga sentido para ellos?
Comprender esa respuesta permite construir propuestas conectadas con la realidad de quienes deberán implementarlas. Cambiar conductas requiere algo más que transmitir información: requiere generar condiciones para comprender, experimentar, discutir, adaptar y apropiarse de nuevas formas de trabajar.
La revisión de Raabe et al. (2019) muestra que determinadas conductas de apoyo a la autonomía pueden modificarse mediante procesos de intervención y formación, aunque los resultados dependen de las características de las intervenciones y de los contextos en los que se desarrollan.
La autoridad del asesor
La autoridad de un asesor no debería provenir únicamente de saber más, sino también de su capacidad para ayudar a otros a pensar mejor sobre aquello que hacen.
No se trata de imponer una metodología, sino de aportar criterios para que el grupo pueda evaluar sus decisiones. Tampoco de convertirse en indispensable, sino de generar herramientas que permanezcan cuando el asesor ya no esté.
Desde esta perspectiva, asesorar implica una tarea paradójica: involucrarse lo suficiente para generar movimiento, pero no tanto como para reemplazar al sistema que se pretende desarrollar.
En una institución deportiva, el propósito último del asesoramiento podría ser ayudar a que un grupo pueda observarse, comprender cómo funciona, identificar qué quiere conservar, reconocer qué necesita transformar y desarrollar recursos para hacerlo.
Una transformación que depende exclusivamente del asesor pierde fuerza cuando este se retira. En cambio, cuando el grupo comienza a hacerse preguntas que antes no se hacía, puede revisar sus prácticas sin vivir toda revisión como una amenaza y desarrolla herramientas propias para aprender de lo que hace, el asesoramiento comienza a cumplir realmente su función.
No porque haya dejado una respuesta, sino porque dejó instalada una capacidad para seguir preguntándose.
Bibliografía comentada
Maitland, A., Hills, L. A., & Rhind, D. J. (2015). Organisational culture in sport – A systematic review. Sport Management Review, 18(4), 501–516. https://doi.org/10.1016/j.smr.2014.11.004
Hague, C., McGuire, C. S., Chen, J., Bruner, M. W., Côté, J., Turnnidge, J., & Martin, L. J. (2021). Coaches’ influence on team dynamics in sport: A scoping review. Sports Coaching Review, 10(2), 225–248. https://doi.org/10.1080/21640629.2021.1874096
Raabe, J., Schmidt, K., Carl, J., & Höner, O. (2019). The effectiveness of autonomy support interventions with physical education teachers and youth sport coaches: A systematic review. Journal of Sport & Exercise Psychology, 41(6), 345–355. https://doi.org/10.1123/jsep.2019-0026
Stebbings, J., Taylor, I. M., Spray, C. M., & Ntoumanis, N. (2022). Autonomy support in sport and exercise settings: A systematic review and meta-analysis. International Review of Sport and Exercise Psychology, 17(1), 540–563. https://doi.org/10.1080/1750984X.2022.2031252
Woodforde, J., Thomas, G., Harrison, Z., Mulcahy, S., Townsend, S., & Cairney, J. (2026). Changing organizational culture in community sport: A systematic review. Frontiers in Sports and Active Living, 8, 1852179. https://doi.org/10.3389/fspor.2026.1852179



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